sábado, 24 de agosto de 2019

Eybler tuvo un derrame cerebral ... by Mark de Zabaleta


Franz Xaver Süssmayr (1766 - 1803) fue un clarinetista y compositor de música clásica, discípulo de Wolfgang Amadeus Mozart. La historia le recuerda por terminar el Réquiem de su maestro, obra que siempre quedará como un trabajo inacabado.
Nació en Austria, y era hijo de un sacristán y de una maestra. Fue cantor en un monasterio benedictino, y, tras cambiar su voz, se hizo violinista.
Desde que llegó a Viena en 1788, estuvo muy unido a Mozart. Aunque fue alumno del otro compositor destacado del momento, Antonio Salieri, durante algún tiempo, formó parte del reducido grupo de alumnos que tenía Mozart. Aunque su composición más conocida fue la finalización del Réquiem, compuso muchas misas y oratorios, como el Ave María (1792).
Constanze Weber, la viuda de Mozart, le pide la conclusión del Requiem al discípulo que había estado junto al maestro en su lecho de muerte, trabajando con él, precisamente, en la composición de este encargo.
De las ocho secciones que lo componen, Mozart sólo termina de modo completo las dos primeras, el Introitus y la magnífica fuga del Kyrie, de complicada interpretación, así como, posiblemente, el Dies Irae. Del resto del Ofertorio, las partes vocales proceden de la mano de Mozart, así como también algunos fragmentos de cuerda y de viento, siendo completado por Süssmayr, que lo hace siguiendo las instrucciones del maestro. El Sanctus, el Benedictus y el Agnus Dei pertenecen enteramente a Süssmayr.
La “maldición del Requiem” que acompaña a Mozart, quien, ciertamente, muere en su elaboración, acompañará también a su segundo autor, Süssmayr, que morirá de tuberculosis el 17 de septiembre de 1803, a los 37 años, una edad similar a la del fallecimiento de Mozart. Pero no sólo él: también Joseph Leopold Eybler, otro discípulo de Mozart (al que Constanze también habría ofrecido terminar la obra), que, aunque murió a los 81 años, sufrió un derrame cerebral en 1833, dirigiendo precisamente el Requiem.
Aunque la película pone a un hombre de negro como el origen del encargo del Requiem, fue, en realidad, un emisario del Conde Franz von Walsegg, que quería dedicar el réquiem a su propia esposa fallecida. El Conde dirigió esta obra en la misa que conmemoraba la muerte de su esposa celebrada el 14 de diciembre de 1793.
“Las maldiciones no van nunca más allá de los labios que las profieren” ...
(William Shakespeare)

Mark de Zabaleta




lunes, 19 de agosto de 2019

sábado, 17 de agosto de 2019

No se parece a lo de 2008 ... by Mark de Zabaleta


Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía, lo ha anunciado: Donald Trump está "lanzando granadas de mano a la economía mundial” y ello puede traer una nueva desaceleración económica a nivel mundial.
Ve claros “indicios” de una desaceleración y, aunque “no se parece en nada a la crisis de 2008… “ciertamente se hará sentir”.
"Tenemos los conocimientos con los que podríamos estimular la economía, pero tenemos líderes que según creo tienen puntos de vista equivocados sobre la economía”, en clara alusión a Trump.
En estos momentos USA está inmersa en una guerra comercial total contra China. Trump afirma que impondrá aranceles sobre productos chinos por valor de 300.000 millones de dólares. Y China ha vuelto a devaluar el yuan, superando la barrera de los siete yuanes por $ (no se veía desde 2008).
Estados Unidos acusa a China de manipular la divisa, y esta situación afecta a las bolsas de todo el mundo, con las bolsa asiáticas y europeas operando a la baja en los últimos días … y un verdadero caos en Wall Street. Y los analistas advierten de que esto puede ir a peor.
El premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz ha criticado en su último libro la "mala gestión" que EE.UU. ha hecho de la globalización, señala que los acuerdos comerciales son injustos para este país y acusa al presidente, Donald Trump, de aplicar la ley del poder en los conflictos internacionales.
"Trump quiere volver a la ley de la jungla: cuando hay un conflicto comercial entre dos países, lo 'resuelven a puñetazos' y gana el más fuerte", denuncia Stiglitz, para quien ello lleva a un "régimen de comercio internacional que ejerce de sirviente para los intereses estadounidenses".
Y estima que Donald Trump "no entiende dos cuestiones clave": que los países no se apuntan a un sistema que se aproveche de ellos, sino que se van con quienes les traten bien; y, desde otra perspectiva, y esto es clave, China y Europa pueden hacer frente común contra Estados Unidos.
Pero Trump no parece muy afectado por todas estas críticas. Recuerden lo que dijo en su día: “El concepto de calentamiento global fue creado por y para los chinos para hacer no competitiva a la manufactura de EE UU”
Ya lo dijo Groucho Marx: “Él puede parecer un idiota y actuar como un idiota, pero no se deje usted engañar, es realmente un idiota”

Mark de Zabaleta